Facing «bubbles» on EDM / Frente a las burbujas del EDM

Tomorrowland Stage, Courtesy of Rutger Geerling — rudgr.com

 

Facing «bubbles» on EDM

An economic bubble occurs when high volumes of a product are traded at prices that differ considerably to their intrinsic value. (Ref.1) The escalating prices of electronic music over the last three years could cause us to think that the market is facing one of these economic bubbles. Some of the things that could lead us to believe this includes the growth of the genre, as a minority artistic movement and it`s subsequent commercialisation on a grand scale, it`s close links to technological innovation, or the emergence of many speculators that have been regulating and inflating the final prices of the product, as the genre has developed and advanced.

The importance of the development of this type of music as a minority artistic movement has made real experimentation possible. This has resulted in the popularisation of the product with the general public, which from an economic point of view is the best thing that can happen to a music genre. The link to technological innovation is clearly visible in all areas. These innovations have produced a high volume of artistic supply, which the market does not have time to consume at the rate at which it is produced, and so the speculators have to establish ranks of importance.

This might not be a problem if we are able to resolve two questions. The first is that due to the high and rapid growth in the volume of supply (and the subsequent demand) the salaries of the most popular or highest ranking DJs have skyrocketed, and this has dragged up the prices of other DJs. The justification of the real value of a DJ by a promoter may not be easy to calculate, applying the principles of return on your investment and different factors, among which we find a distortion, generated by fictitious appearance fees and the pressure of speculators.

The second question would be related to 5 stages of an economic bubble described by Charles P Kindleberger (Ref.2) Using these 5 stages, is it possible to establish, in general terms, certain parallels with the rise of this music genre. The first stage, displacement, would span the end of the 1980s and all of the 1990s. The second stage, expansion, would be from the year 2000 until 2009, and the third, Euphoria, from 2009 until today.

These stages, divided broadly, could be corroborated with certain figures. The 25% growth in digital sales in this sector, in the period between 2003 and 2009 (the expansion stage) (Ref.3) (Ref.4) or the increase by more than 50% in the capacity of electronic music festivals during the period from 2007 to 2010, with this rise becoming very evident after 2009, with the electronic music boom in the US (euphoric stage) (Ref.4), (Ref.6), (Ref.7).

Assuming that we are approaching a possible third stage, and looking back on the development that has been described above, it could be interpreted that we are now almost at the half-way point in the period described by many as the “boom” (Simms, Bobby. IMS 2012 Conference “NextGen — How to make it and break it”) or peak, as the two following stages correspond to the critical stage and finally, the crash. Certain events, such as the Live Nation’s purchase of the brands Cream (Ref.5), Hard and Insomniac for around 92 million dollars, and other similar purchases within the sector with an estimated joint value of 300 million dollars (Ref.7), could be related to Kindleberger’s 4th stage in which the experts start to sell.

But it is possible that these periods might not experience this development exactly, due to the volatile nature of this musical sector, which depends heavily on the creative process and technology. This creative and technological dependency could extend or limit the consumption at these stages, depending on the quantity and quality of ideas, because of this, it is impossible to know exactly when or how these stable and positive trends might slow down, but it is the responsibility of the speculators and promoters to curb as far as possible the current optimism in an overvalued market, as they could already find it advanced, and this could lead to a significant fall in the industry with an annual turnover of 4.5 billion dollars (Ref.7).

 

References:

  1. King, Ronald R.; Smith, Vernon L.; Williams, Arlington W. and van Boening, Mark V. «The Robustness of Bubbles and Crashes in Experimental Stock Markets», R. H. Day and P. Chen, Nonlinear Dynamics and Evolutionary Economics. Oxford, England: Oxford University Press, 1993.
  1. Kindleberger, Charles, Aliber Z., Robert. “Manias, Panics and Crashes: A History of Financial Crises”, New York, John Wiley & Sons, 2005.
  1. Solters, Larry, Loynes, Anna. The Nielsen Company Year-End Music Industry Report. (Reports from 2006 and 2009). New York, Scoop Marketing.
  1. Watson, Kevin. (2011). “IMS Bussiness Report; Back to Business, a year in Electronic Dance Music”, Ibiza.
  1. Barton, James. (2012). IMS Conference “Keynote interview”, Ibiza.
  1. Watson, Kevin. (2012). “IMS Bussiness Report; Connection Counts”, Ibiza.
  1. Watson, Kevin. (2013). “IMS Bussiness Report; Beyond the Boom Boom”, Ibiza.

 

Translation by Zanna Taylor.

 

Frente a las burbujas del EDM

 

Una burbuja económica se presenta cuando se negocian altos volúmenes a precios que difieren considerablemente de los valores intrínsecos (1). La escalada de los precios en torno a la música electrónica desde hace algo más de 3 años podría hacernos pensar que nos encontramos ante una de ellas. Algunas de las razones que nos podrían llevar a pensar esto son el crecimiento del género como movimiento artístico minoritario y su posterior comercialización a gran escala, su estrecha vinculación con la innovación tecnológica o la aparición de múltiples agentes especuladores que han ido regulando e inflando el precio final del mismo bien por su participación, según avanzaba el desarrollo del género. La importancia del desarrollo de este tipo de música como movimiento artístico minoritario ha posibilitado en parte una experimentación real que ha dado como fruto la adaptación de ese mismo producto a un público generalizado, que desde el punto de vista económico es la mejor cosa que le puede pasar a un género musical. Su vinculación a la innovación tecnológica es claramente visible en todos los ámbitos. Dichas innovaciones han producido un alto volumen de oferta artística que al mercado no le da tiempo a digerir al ritmo al que se produce y en la que, por lo tanto, se apoyan los agentes especuladores para establecer rangos de importancia.

Esto podría no ser ningún problema de quedar resueltas dos cuestiones. La primera es que debido al alto y fugaz crecimiento en el volumen de oferta (Con la consiguiente demanda), los sueldos de los Djs mejor posicionados en los rankings de importancia se han disparado, arrastrando al alza los precios de los demás Djs. La justificación del valor real de un determinado Dj por parte del promotor, podría no llegar a ser tan fácil de calcular aplicando los principios de retorno de inversión por diversos factores, entre los que se encuentran la distorsión generada por los caches ficticios y la presión de los agentes especuladores.

La segunda cuestión estaría relacionada con las etapas de una burbuja descritas por Charles P. Kindleberger (2). Siendo estas etapas cinco, podría establecerse, en términos generales, cierto paralelismo en cuanto al ascenso de este género musical. La primera etapa (Desplazamiento) comprendería el final de la década de 1980 y la de 1990. La segunda etapa (Expansión) desde el año 2000 hasta 2009 y la tercera (Exuberancia) desde 2009 hasta hoy en día.

Estas etapas divididas muy a grandes rasgos se podrían contrastar con ciertos datos. El crecimiento del 25% en ventas digitales del sector en el periodo 2003-2009 (Etapa de expansión) (3), (4) o el aumento en más del 50% de la capacidad de los festivales de música electrónica durante los años 2007-2010, haciéndose muy evidente esta subida a partir del 2009 por el boom electrónico estadounidense (Etapa de exuberancia) (4), (6), (7).

De ser cierto que nos encontramos ante una posible “tercera etapa” y viendo el desarrollo histórico que han tenido las anteriores se podría interpretar que nos encontramos cercanos o avanzados ya en ecuador del periodo descrito por algunos como de “boom” (Simms, Bobby. IMS 2012 Conference “NextGen — How to make it and break it”) o máximo auge ya que las dos siguientes etapas corresponden a la etapa crítica y por último al estallido. Incluso se podrían relacionar ciertos acontecimientos como la compra por parte de Live Nation de las marcas Cream (5), Hard e Insomniac por cerca de 92 millones de dólares y otras compras similares del sector por un valor conjunto estimado de 300 millones de dólares (7), con la cuarta fase de Kindleberger, en la que los expertos comienzan a vender.

Pero estos tiempos marcados podrían no tener ese desarrollo exacto debido a la volatilidad del sector musical que depende en gran medida de la rama creativa y de la tecnológica. Esta dependencia creativa y tecnológica podría alargar o acortar el consumo de las etapas en función de la cantidad y calidad de las ideas. Por lo tanto, nadie puede saber con exactitud cuándo o cómo se frenarán las tendencias positivas o estables, pero sí es responsabilidad de los agentes y promotores frenar en la medida de lo posible el optimismo actual de un mercado sobre valuado, debido a que ya se podría encontrar avanzado y que podría generar una significativa caída en una industria con una facturación anual de 4.5 billones de dólares (7).

 

Referencias:

  1. King, Ronald R.; Smith, Vernon L.; Williams, Arlington W. and van Boening, Mark V. «The Robustness of Bubbles and Crashes in Experimental Stock Markets», R. H. Day and P. Chen, Nonlinear Dynamics and Evolutionary Economics. Oxford, Inglaterra: Oxford University Press, 1993.
  1. Kindleberger, Charles, Aliber Z., Robert. “Manías, pánicos y Cracs”, Nueva York, John Wiley & Sons, 2005.
  1. Solters, Larry, Loynes, Anna. The Nielsen Company Year-End Music Industry Report. (Informes de 2006 y 2009). Nueva York, Scoop Marketing.
  1. Watson, Kevin. (2011). “IMS Bussiness Report; Back to Business, a year in Electronic Dance Music”, Ibiza.
  1. Barton, James. (2012). IMS Conference “Keynote interview”, Ibiza.
  1. Watson, Kevin. (2012). “IMS Bussiness Report; Connection Counts”, Ibiza.
  1. Watson, Kevin. (2013). “IMS Bussiness Report; Beyond the Boom Boom”, Ibiza.

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